La clave de la conducción inteligente, que es sinónimo de conducción de energía eficiente y segura, es la visión de futuro. Para ayudar a los conductores planificar ese futuro, los vehículos del Grupo BMW ya están equipados con un gran número de sensores diseñados para mejorar la seguridad, la comodidad y la eficiencia. A menudo, sin embargo, estos sensores tienen sólo una capacidad limitada de predicción u horizonte. La comunicación Car-to-x amplía ese limitado horizonte de manera significativa, y en el futuro permitirá a los conductores ver a grandes distancias las áreas que en la actualidad están ocultas o fuera de su alcance.

El sistema Car-to-x es en esencia un medio de comunicación entre los vehículos y la infraestructura vial, que tiene como objetivo el de intercambiar información directamente entre dos usuarios de la carretera y entre esos usuarios y la señalización de la vía, tales como semáforos. El uso del sistema es abierto, lo que significa que cualquier usuario de la vía puede formar parte de él.
puede utilizar redes de telefonía móvil o de área local inalámbrica -WLAN, Wireless Local Area Network-, aunque es ésta última la más práctica, bajo el estándar WLAN IEEE 802.11P/G5A y especialmente diseñada para la comunicación en tiempo real, cuyo protocolo permite la conexión simultánea de un gran número de participantes sin interferencias. No obstante, las redes de telefonía móvil necesitan de más desarrollo para reducir los tiempos de latencia -el tiempo que tarda en llegar la información de un punto a otro- y así complementar a las redes locales.
En combinación con los sensores existentes en el vehículo, Car-to-x supone un valioso punto de partida y la mejora del sistema de asistencia e información BMW ConnectedDrive; ambas tecnologías, con el añadido del aporte del propio conductor, crearán un macrosistema de muy alto rendimiento capaz de garantizar un viaje seguro y eficiente de principio a fin, con aplicaciones como las que se citan a continuación.
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